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Opinión de la cuarta temporada de Breaking Bad


Ha acabado la cuarta temporada de Breaking Bad, bueno, acabó hace meses en Estados Unidos, pero en España esta semana se ha emitido el último episodio.

Los seguidores de Expediente Series ya sabrán mi opinión de la serie y posiblemente la crónica de esta cuarta temporada solo haga que reafirmar a Breaking Bad como una de las grandes series de la actualidad. Además posiblemente haya entrado en cualquier top 10 de todos los tiempos de muchos de los que estén leyendo estas palabras.

Podría parecer exagerado pero la cuarta temporada ha estado al gran nivel que se esperaba de Breaking Bad y ese listón estaba realmente alto.

La única pega que podríamos sacarle a esta temporada ha sido lo desplazado que ha estado durante los primeros episodios Hank, el cuñado de Walt. Para mi uno de los personajes clave de las tres anteriores temporadas y que, hasta los episodios finales, ha cedido su protagonismo a la historia entre Gus y Walt. Una historia por otro lado que después del final de la tercera era de esperar que existiera esa trama inicial.

Un Gus todopoderoso capaz de cualquier cosa. Hemos visto el lado de la maldad pero a la vez lo importante que resulta la lealtad para alguien como él. Lealtad por otro lado que desprecia continuamente Walt jugando y manipulando completamente a Jesse.

Jesse, un personaje que tendría que haber desaparecido sobre el guión (el mismo Vince Gilligan, creador de la serie lo había dicho) en la primera temporada pero que el gran nivel de la actuación de Aaron Paul hizo que se convirtiera en gran protagonista y otro de los artífices de este éxito junto a Bryan Cranston.

A Jesse le hemos visto formar parte del equipo de confianza de Gus e incluso desenvolverse de manera sorprendente cuando tuvo que cocinar para el Cartel. Lealtad es la palabra que define a Jesse. Esa misma lealtad es la que le lleva a salvar a Gus y a Mike cuando acaban con toda la familia Salamanca. Esa misma lealtad que le lleva a salvar la vida de Walter al amenazar a Gus impidiendo que éste le asesine y esa misma lealtad es la que le lleva a confiar en Walter en el último episodio de la temporada.

Pero antes de llegar a ese último episodio me quiero parar en el episodio undécimo. Un episodio sublime, en el que inútilmente y por culpa de Skyler pierden casi todo el dinero y Walt entra en locura al descubrir que tendrá que enfrentarse directamente a Gus.

Esa lucha es la lucha de los dos últimos episodios. Con un episodio final también de gran nivel pero quizá algo por debajo del último episodio de la tercera temporada. Quizá por tener un final más cerrado, sin cliffhanger que aunque tenga algún cabo abierto, bien podría significar un final completo.

Es cierto que lo que nos queda en la última temporada de Breaking Bad, dividida en dos partes, sea la propia historia entre Walter y Jesse. Veremos si Jesse deja de estar manipulado por Walt y descubre que él ha sido el causante del envenenamiento del niño y si acaba sabiendo que dejó morir a su novia. Esto último quizá más complicado. Pero lo que realmente queremos saber es si Hank podrá al fin dejar de ver a Walter como un “poca cosa” y conoce que realmente su cuñado es Heisenberg.

También faltará por ver si Mike, la mano derecha y ejecutora de Gus decide vengar la muerte de su jefe. Por cierto, vaya muerte de Gus… se les fue un poco la cabeza y nunca mejor dicho, aunque que no la cambiaría.
Sin duda, Breaking Bad merece las puntuaciones y buenas críticas que recibe de gran parte del público. Veremos como acaban una serie que merece sin duda tener un final a la altura, aunque el último comentario de Walter bien podría haber significado la frase final de la serie: He Ganado.

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