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Opinión de la segunda temporada de Glee


Para resumir la temporada entera, antes de entrar en detalle podríamos hacer una metáfora meteorológica. Podríamos decir que si la segunda temporada de Glee fuera como decir que tiempo hizo ayer, diríamos que empezó lloviendo bastante y acabó el día con sol y nubes.

Un mensaje para los fans de Glee que lean esta crítica: Aguantad lo que diré ahora que no todo es tan negativo.

La temporada empezó con la difícil labor de mantener el nivel de una primera temporada llena de reconocimiento, tanto de público como de crítica, con bastante premios importantes ganados y nominaciones en la mayoría de categorías a las que pudiera aspirar… y no cumplió con las expectativas.

El principio de la temporada no tenía prácticamente sentido, no había historia, había perdido la frescura, era aburrida y casi un anuncio del artista que tocara en su momento. El especial de Britney Spears fue un auténtico bodrio solo justificado por la campaña de marketing que harían los representantes de la cantante frente al disco que iba a relanzarla nuevamente. Es decir, sacrificar el guión por el dinero.

Es lo que toca en una serie de ese estilo, no se puede pedir mucho más, pero quizá la espontaneidad de la novedad de la primera temporada nos hacía pensar que podría romper algunos esquemas establecidos.

Mi crítica en su momento a este tipo de episodios, sin historia ninguna, fue acompañada por la crítica de muchos, incluso del propio público que empezaba a ver como Glee flojeaba.

Peeero afortunadamente hubo un punto de inflexión en Glee. La aparición de Gwyneth Paltrow haciendo de Holly Holliday, una peculiar profesora y la posterior relación con el profesor Schuester, Matthew Morrison. Quizá haya sido de lo más destacado de la temporada. Paltrow estaba en su salsa cantando, lo hizo bien, no genial, pero sí bien. Además aportó algunos episodios más entretenidos de lo que estaba siendo la serie. Gwyneth Paltrow aparecerá más a menudo en la tercera temporada.

Entre lo positivo también destacar al personaje de Blaine, que ya comentamos que Darren Criss será uno de los protagonistas de la tercera temporada de Glee. Un personaje que además de cantar mejor que muchos de los chicos de Glee aportó una historia bien trazada con el personaje de Kurt (Chris Colfer). La historia gay de la temporada y el acoso escolar que provocó que Kurt tuviera que cambiar de instituto y la elección de la reina del baile fue la parte más profundizada en el guión.

Muy al contrario de la historia entre el triángulo Schuester, Emma (Jayma Mays) y Carl (John Stamos). Una historia insulsa y muy aburrida que no llevaba a ningún lugar, menos mal que se acabó ese tema y parece que por fin se centrarán en la relación de Schuester y Emma.

Sin duda una de las características que ha tenido Glee es que trata de un grupo de marginales, como se unen y pueden sentirse integrados en un grupo. Algo de lo que hablaron sus canciones originales. Canciones que fueron un acierto introducirlas. Haber conseguido incorporar un hecho diferencial al resto de finales que vimos en la primera temporada fue bueno. Esta temporada ha tenido buenas interpretaciones, sobretodo de Lea Michele (Rachel) pero Glee pecó bastante de crear episodios donde solo se cantaba sin tener en cuenta la historia que se estaba contando. Demasiado episodio de relleno.

La serie sin duda a ido de menos, de muy menos a más, y ha acabado con buenas expectativas para la tercera temporada. Una de las noticias de las que más nos alegramos de haber conocido estos días ha sido la contratación de un equipo de guionistas en Glee. Esto parece que provocará la tercera temporada quizá vuelva a tener el aire fresco de la historia inicial y se olviden de experimentos que no han funcionado.

El final de temporada, con la derrota en los nacionales nos ha recordado la primera temporada, donde no siempre ganan, pero del episodio final me quedo con el funeral de la hermana de Sue. Buen episodio sobretodo. Quizá el mejor actor de la serie sea el de alguien que no canta, Jane Lynch.

Durante la temporada también hemos hablado de la posibilidad de un spin-off en Glee que ya se podría haber introducido en el último episodio de la temporada, cuando Kurt y Rachel estaban en la puerta de Tiffany’s y ambos piensan en un posible futuro en Nueva York. Kurt y Blaine junto a Rachel y Finn. Sabiendo que la tercera temporada será la de la graduación, quien sabe si este spin-off podría ver la luz. Si fuera en clave de comedia, de 25 minutos y estos 4 personajes en una posible serie algo más madura y no tan adolescente, podría tener buena pinta… que nadie lo descarte.

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